Durante las vacaciones, escribió una carta a los Reyes Magos.
“Queridos Reyes Magos:
“Queridos Reyes Magos:
Os escribo esta carta como todos los años. Quiero deciros que estoy pasando una vacaciones muy felices y entretenidas.
Por las mañanas trabajo en un encargo que me ha hecho el señor alcalde.
Quieren que organice la decoración de una sala, para la exposición de utensilios antiguos y aperos de labranza.
Por las tardes doy un paseo con mi vecino Pedro que, ahora, está de vacaciones y, por la noche, antes de acostarme, me entretengo con la lectura de mis cuentos favoritos.
Así me duermo soñando.
Quiero también, en esta carta, escribir mi petición a Sus Majestades.
Es un deseo en el que vengo pensando hace mucho tiempo.
Sabéis que todos los años hago, con mis alumnos, la representación de cada una de las cuatro estaciones, con un árbol que decoramos todos en clase.
Este año ya hemos decorado el otoño.
El árbol que lo representa ha quedado tan bonito y tan real que desde el primer momento que le colocamos en la pared, yo le hablo y él me habla, yo le río y el me ríe y los dos nos contamos nuestras cosas.
Os pido, queridos Reyes Magos, que mi amigo el Árbol del Otoño, baje de la pared y pueda ser un alumno más en la clase.
Que hable conmigo y con mis alumnos.
Que pueda sentarse en las mesas y que juegue en el recreo.
Ya sé que es una petición un poco mágica, pero se lo estoy pidiendo a tres Reyes que son Magos.
Un abrazo de vuestro amigo.”
Por las tardes doy un paseo con mi vecino Pedro que, ahora, está de vacaciones y, por la noche, antes de acostarme, me entretengo con la lectura de mis cuentos favoritos.
Así me duermo soñando.
Quiero también, en esta carta, escribir mi petición a Sus Majestades.
Es un deseo en el que vengo pensando hace mucho tiempo.
Sabéis que todos los años hago, con mis alumnos, la representación de cada una de las cuatro estaciones, con un árbol que decoramos todos en clase.
Este año ya hemos decorado el otoño.
El árbol que lo representa ha quedado tan bonito y tan real que desde el primer momento que le colocamos en la pared, yo le hablo y él me habla, yo le río y el me ríe y los dos nos contamos nuestras cosas.
Os pido, queridos Reyes Magos, que mi amigo el Árbol del Otoño, baje de la pared y pueda ser un alumno más en la clase.
Que hable conmigo y con mis alumnos.
Que pueda sentarse en las mesas y que juegue en el recreo.
Ya sé que es una petición un poco mágica, pero se lo estoy pidiendo a tres Reyes que son Magos.
Un abrazo de vuestro amigo.”
Flori

Don Floripondio, firmó la carta, la metió en el sobre y, muy bien cerrada, la introdujo en el buzón grande que habían puesto en la Plaza.
Por la noche, antes de ir a ver la cabalgata, dejó encima de una mesa, junto a la ventana, agua para los camellos y tres vasos de leche con turrón, para los Reyes Magos.Cuando volvió a casa, miró lo que había dejado en la mesa y se acostó.
Don Floripondio pasó una noche muy tranquila y tuvo un sueño muy feliz.
“Asomado a la ventana, pudo ver cómo pasaban por su casa los tres Reyes Magos.
Melchor le saludaba con su mano levantada.
Gaspar le sonreía mientras acariciaba su barba y Baltasar, con cara muy alegre, le enseñaba su carta”.
2 comentarios:
¿De donde has sacado los dibujos? dimelo por favor.
nos a gustado mucho este capitulo a Alba y a mi y esos dibujosnos gustan mucho
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